El sufrimiento

Dos fuentes del sufrimiento: el cuerpo y el espíritu. El cuerpo- lugar de maleficios- es fuente de dolor (enfermedad, vejez, muerte); también lo es de placer y alegría. El espíritu: se atormenta por la falta de compresión. Ante la experiencia del absurdo nos preguntamos si nuestro origen nos ha vomitado a la existencia como un beodo, ciego destino con orejas de asno. ¿o somos hijos de la luz?

También el amor llama al dolor. El que ama sufre. “Del corazón gotea la pena”. En este mundo la última palabra la tiene el dolor, porque al final la muerte nos separa. Pero vale más sufrir por amor que la indiferencia. El dolor queda albergado en el amor, único llamado a ser eterno.

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