Nos acercamos a Jesucristo no como un robot de Dios.
Nos acercamos a él entendiendo sus manos, su mirada, la forma de sentir de su corazón. Un Dios al que se le conmueven las entrañas ante el sufrimiento del hombre
Nos acercamos a Jesucristo no como un robot de Dios.
Nos acercamos a él entendiendo sus manos, su mirada, la forma de sentir de su corazón. Un Dios al que se le conmueven las entrañas ante el sufrimiento del hombre