El hombre dividido I

Aceptación de nuestra facticidad, de nosotros mismos, de nuestra división.

Hay un hecho universal es que todos queremos ser felices, y en la mayoría de los casos, el hombre muere sin haber sido feliz. Camus le dice a Jesús, “Tú no eres sobrehumano, tú has gritado también tu agonía, por eso yo te amo, mi amigo”

Todas las filosofías y religiones admiten que el hombre está alienado, enajenado, no es él mismo, no está dónde debe estar, no es lo que debe ser, estamos en estado de caída. Este es uno de los misterios del hombre.

El hombre está fundamentado en Dios, eso que hace que seamos.

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