Yeshûa: El Dios de Jesús

El hombre hace una imagen de sí mismo y pone debajo “Dios”. Se matan unos a otros y lo hacen “en nombre de Dios”. Le aplicamos a Dios nuestro corazón, proyectamos una imagen de nosotros mismos. Amor y odio, y así hemos hecho un Dios de dos caras. El Dios Padre y el que condena, un Dios demonio, envenenando a Dios hasta nuestros días.

Es un anacronismo enorme seguir hablando de Dios, con la imagen del hombre de hace 2000 años

Deja un comentario